CONCLUSIONES 2° CONGRESO INTERNACIONAL DE TURISMO GASTRONÓMICO-FOODTREX PAMPLONA

Pamplona (Navarra), 21 y 22 febrero 2019

El mercado nacional e internacional del turismo gastronómico crece, se especializa y se hipersegmenta de forma continua, y nos plantea el reto de la profesionalización y el reto de la organización productiva en el territorio. Ello se puede llevar a cabo por medio de estructuras receptivas y comerciales que aseguren la llegada al mercado de los productos y experiencias de turismo gastronómico sin perder su autenticidad.

Por otra parte, nos planteamos el reto de la cooperación competitiva dentro del sector privado para crear productos de turismo gastronómico segmentados y viables; los cuales a su vez cuenten con el partenariado y el apoyo del sector público. Éste aporta el sistema de información turística, la visitabilidad de los espacios, la accesibilidad y la cobertura promocional on line y off line; tal como nos han ilustrado con sus diversas estrategias y modelos los destinos presentes en el congreso: Extremadura, Irlanda, Escocia, Cataluña, Japón, Menorca.

Reivindicamos el papel de los entes académicos en turismo gastronómico con el fin de asegurar el rigor técnico en la planificación estratégica y en la investigación de mercado, y recordamos la necesidad de acercar la academia al sector del turismo gastronómico para asegurar la gestión y transferencia del conocimiento.

Recalcamos el valor esencial de la inteligencia de mercado para perfilar las motivaciones, las expectativas y las necesidades funcionales de todas las tipologías de turistas gastronómicos (foodies, gastronómadas, gastronautas) y adaptar a ellas la promoción y comunicación de los destinos y productos de turismo gastronómico.

Todos los sectores que conforman el turismo gastronómico (público, privado, academia, medios de comunicación) están implicados en la creación, interpretación, sistematización y difusión de la inteligencia de mercado, la cual es totalmente necesaria para diseñar servicios y productos competitivos y alineados con dicho mercado.

Las experiencias presentadas por los diversos destinos participantes en el Congreso nos demuestran que se necesita una estrategia consistente y una continuidad de la gestión en el territorio para que se consoliden las estructuras productivas locales del turismo gastronómico, que pueden presentar muy diversos modelos, en función de cada destino, su tipología y su extensión: organización de marketing de destino, organización de gestión de destino, club de producto, ruta, red de productores, club de calidad, club de producto. Reivindicamos a este respecto el papel fundamental de las marcas de territorio como las Denominaciones de Origen y las Indicaciones Geográficas Protegidas, entre otras; así como de las marcas de calidad y sostenibilidad de los alimentos como herramientas cruciales de gestión y de marketing.

La demanda nos reta sin descanso a asegurarles la identidad, la autenticidad, la vivencialidad, la interactividad, la adaptación constante al mercado de las experiencias de turismo gastronómico; lo que nos obliga a su vez a la innovación y la investigación constantes, como bien nos han demostrado los operadores y start-ups presentes en el Congreso.

Reivindicamos la evolución del turismo experiencial hacia el turismo transformador, lo que obliga a contar con unos profesionales con conocimientos, con herramientas y sobre todo con pasión, quienes sean junto a los habitantes los mejores embajadores del espíritu gastronómico de cada territorio.

El turismo gastronómico se basa en sentidos texturas, emociones; por lo que las técnicas de puesta en valor, dinamización e interpretación del patrimonio, storytelling, comunicación intercultural; aplicadas correctamente a la creación de productos de turismo gastronómico, son claves en la formación de los futuros profesionales, así como en los nuevos syllabus y marco académico que necesita la formación en turismo gastronómico para adaptarse a la presión innovadora que ejerce el mercado.

Los destinos y empresas de turismo gastronómico tienen que conocer mejor a sus clientes, a sus perfiles y a las tendencias que se renombran, se diversifican y se especializan continuamente: vegetariano, vegano, flexitarianos, mindful, consumidor consciente y responsable, entre tantos otros. La ética con el planeta y con sus gentes, así como la sostenibilidad integral, deben de formar parte inevitable de la estrategia, el producto y el mensaje de los destinos y negocios de turismo gastronómico.

El compromiso con el territorio, la protección de los paisajes gastronómicos, la conservación del mundo rural y la creación de ecosistemas emprendedores en todos los territorios, son retos principales para descentralizar el deseable crecimiento del turismo gastronómico. Todo ello contribuye paralelamente a la lucha contra la despoblación y al mantenimiento de los productores locales, alimentos saludables y sabores tradicionales que son la base del turismo gastronómico.

Es necesario reforzar las redes y el asociacionismo local de todos los actores del turismo gastronómico; con el fin de generar conocimiento compartido, facilitar acciones de co-branding y asegurar la penetración en el mercado en las mejores condiciones.

El marketing on line en todas sus formas se confirma como el vector imprescindible para la promoción y comercialización del turismo gastronómico; mejor siempre en deseable equilibrio con las acciones directas y off line –ferias, eventos, congresos- que refuerzan el carácter táctil, experiencial, cercano y personalizado de las experiencias gastronómicas. La irrupción en el turismo de los chatbots, la inteligencia artificial, el big data y las aplicaciones tecnológicas de todo tipo no deben hacernos olvidar que la mejor experiencia gastronómica se basa en el contacto humano y la recuperación de las tradiciones, que es una forma más de innovar.